viernes, 25 de noviembre de 2011

Abogados utilizan mentira para defender tesis

Bueno, no es exactamente el título del artículo de El Telégrafo, pero creo que expresa mejor el meollo del asunto.

El trasfondo de la cuestión: un jurista de prestigio, de la U. Carlos III de Madrid, a petición del Dr Hernán Pérez Loose, hace un análisis pormenorizado de la querella y de las sentencias del Caso Correa v. El Universo, al cual ahora se puede acceder desde la portada en línea del mismo diario (léanlo, vale la pena). Yo lo leí anoche: es fulminante y devastador. Meticulosamente (si bien con algunos errores de sintaxis), demuestra que tanto la querella inicial como la sentencia emitida carecen de fundamento jurídico. Ahora bien, se entiende que los abogados de Correa estén molestos que haya salido algo así, y de hecho, consiguen apuntar un tanto dialéctico a su favor con la queja absolutamente fundamentada (a mi juicio) de que El Universo no debe inducir a equivocación señalando en su portada que el tal análisis es "de la Universidad Carlos III de Madrid" cuando en realidad es de un catedrático en Derecho Penal de dicha Universidad (es difícil que un análisis pueda provenir "de una universidad" entera, tal vez los editores de El Universo confiaban en la sagacidad del lector para desentrañar la metonimia). Lo que sucede es que, no contentos con anotar esta justa queja, y siempre según la versión del Telégrafo, prosiguen los señores Gutemberg y Alembert Vera, en una carta pública supongo que de pronta aparición:

Sobre el trabajo realizado por Castro Moreno, Gutemberg y Alembert Vera aducen que “es vergonzoso que llegue a conclusiones tan descabelladas, que se preste para hacer y exponer una postura sin ni siquiera haber escuchado o pedido información a la contraparte”.

En la carta se afirma que es falso que la figura de autor coadyuvante -utilizada para sentenciar a los directivo de El Universo- no exista en ningún cuerpo legal, tal y como lo afirma el profesor español. “El Art. 42 del Código Penal establece claramente la figura de la autoría coadyuvante, estando legislado desde hace casi 100 años en el Ecuador, resultando por ende tal afirmación, absurda y eminentemente parcializada a favor de los peticionarios, como lo es todo el dictamen, además que el Código Penal Español en el Art. 28, sí reconoce la figura de la autoría coadyuvante con la variante de que se la denomina cooperación necesaria”, agrega el texto de los abogados defensores del gobernante ecuatoriano.

(énfasis mío)

Ahora leamos lo que realmente dice el análisis o dictamen jurídico del Dr Abraham Castro Moreno:

Por lo que se refiere a la posible identidad entre las figuras del denominado «autor coadyuvante» (artículo 42 CP Ecuador), y del «cooperador necesario» (artículo 28.II.b CP Español), cabe afirmar sin duda alguna su perfecta y completa correspondencia.

No hay cómo perderse, ¿verdad? El Dr Castro no sólo reconoce la existencia de esta figura en la Ley (CP=Código Penal) ecuatoriana, sino que la considera completamente equivalente a la figura citada por los Vera, la de "cooperador necesario"; de hecho, utiliza esta equivalencia para construir una serie de argumentos en lo sucesivo.

Entonces, mi pregunta es, primero: ¿qué les pasa a los señores Gutemberg y Alembert Vera? Creo que sólo hay tres conclusiones posibles aquí: o bien no leyeron el Dictamen del Dr Castro, por prisas o por pereza o algún otro motivo, con lo cual tenemos el caso algo surrealista de unos abogados que objetan el contenido de un texto que no se han molestado en leer, al tiempo que califican de "vergonzoso" el hecho de que alguien emita un juicio sin primero informarse debidamente; o bien los señores Vera padecen de analfabetismo, lo que les imposibilita la lectura del documento (pero evidentemente, no la defensa de un cliente que controla la justicia en el país), o bien están mintiendo, confiados en que no habrá nadie tan masoquista como para leer un documento de 90 páginas a fin de averiguar la verdad sobre la cuestión. El lector decidirá.

Mi segunda pregunta tiene que ver con el papel del propio diario El Telégrafo en todo esto. Dejo para el lector la tarea de decidir si el título que tiene el citado artículo demuestra objetividad (yo hubiera esperado por lo menos algunas comillas, pero soy anticuado, ya sé); lo interesante para mí es el silencio del redactor del artículo sobre la falsa afirmación contenida en la carta de los Sres Vera. ¿Será que el autor del artículo no se molestó en averiguar si era cierto lo que los Sres Vera decían, a pesar de que la respuesta estaba a un solo clic de distancia? Y de ser así: ¿es esto el periodismo "veraz, verificado y contrastado" del futuro? Estimado lector, tu opinión al respecto vale tanto como la mía.

Les dejo con una cita textual del análisis del Dr Castro. Yo creía haberle dado vuelta y media a las cuestiones legales implícitas en el caso El Universo, tanto como puede hacerlo un lego en estos asuntos, pero resulta que no.

A juicio del informante, los términos en que se expresa el 384 del Código de Procedimiento Penal del Ecuador no dejan lugar a dudas sobre su contenido: si los directores, editores, dueños o responsables de un medio de comunicación no manifestaren el nombre del autor, entonces recaerá sobre ellos la responsabilidad que debería corresponder al autor. De esta forma, aun cuando no se diga expresamente como hace el artículo 30.2 CP Español, el artículo 384 CPP Ecuador también establece una responsabilidad penal de estas personas subsidiaria y excluyente respecto de la del autor.

En caso contrario, si los directores, editores, dueños o responsables de un medio de comunicación también deben ser condenados como autores junto al autor del texto, ¿qué sentido tendría entonces que el artículo 384 CPP Ecuador disponga serán responsables «si no» manifestaren el nombre del autor? Si cuando lo manifiestan, también son responsables, entonces el artículo 384 CPP Ecuador carecería por completo de sentido. Sería un precepto absurdo.

En fin, léanlo.


PD: La versión de este misterioso "comunicado de prensa" de los Sres Vera contenida en diario El Ciudadano es, a ser posible, todavía más surrealista. Cito:

Gutemberg y Alembert Vera aclaran también que resulta inaudito que se haga un análisis de un caso privado sustanciado acorde a las normas del derecho procesal penal ecuatoriano, con la legislación española.

“Este seudo profesor Abraham Castro Moreno crea una nueva figura criminal desconocida en la dogmática penal universal, la del autor mediato coadyuvante, que ni existe en la legislación penal ecuatoriana, ni en la española, ni en la de ningún otro país del mundo”.

Lo que quita el aliento acá es que los Sres Vera critiquen que se utilicen normas de la legislación española para analizar un caso ecuatoriano... cuando ellos mismos, en la querella, y en el propio "comunicado de prensa", utilizan estas mismas normas de la legislación española para reforzar su argumento condenatorio. En realidad, el Dr Moreno se refiere a las normas españolas a modo de comparación y para dilucidar algunas cuestiones de las encomendadas por el Dr Loose, pero su argumento en absoluto descansa sobre una supuesta identidad entre dichas normativas. El segundo párrafo, sin embargo, es realmente hilarante. En el texto del Dictamen, el Dr Castro Moreno demuestra cómo la sentencia del juez en el caso El Universo descansa sobre una supuesta "autoría mediata" por parte de los acusados, es decir, la sentencia afirma que ellos utilizaron a un sujeto no imputable (Diario El Universo) para la comisión de un supuesto crimen. Entonces, prosigue:

La Sentencia del Juzgado Décimo Quinto de Garantías Penales de Guayas, de 20 de julio de 2011, crea una nueva figura criminal desconocida en la dogmática penal universal, la del «autor mediato coadyuvante», que ni existe en la legislación penal ecuatoriana, ni en la española, ni en la de ningún otro país del mundo.

¿Se fijaron? Los abogados Vera simplemente copiaron la frase, que evidentemente les impresionó, cambiando sólo el sujeto del mismo, para que en lugar de apuntar al juez que dictó la sentencia, apunte al propio autor del dictamen, a quien se dan el lujo de calificar de "seudo profesor". Calificativo que, al margen del impresionante currículum del Dr Castro, hace pensar que de haberse proferido contra cualquiera de los Vera, o digamos que contra cualquier funcionario del actual gobierno, daría lugar a un juicio por difamación en menos de lo que canta una golondrina, pues invita a pensar que el Dr Castro, al atribuirse en su currículum el cargo de profesor, miente. Yo, por mi parte, estoy seguro de que esto de tergiversar y mal citar los argumentos de un jurista en modo alguno califica a los autores de este comunicado de "seudo abogados". Dios me libre de pensar algo así.

Por otro lado, acabo de leer en El Universo una aclaración por parte del Dr Castro que despeja cualquier duda sobre el tema de la relación entre su dictamen y la Universidad Carlos III de Madrid (al parecer, los del Universo sí tienen todo el derecho de atribuir a la Universidad, si no la autoría, la responsabilidad del citado Dictamen, que se emite en nombre del Estudio Jurídico de dicha Universidad), amén del tema financiero, que según el artículo del Telégrafo es glosado así por los Sres Vera:

se trata de un trabajo particular que el profesor Abraham Castro Moreno ha efectuado a pedido del Dr. Hernán Pérez Loose y por el cual estamos seguros ha cobrado jugosos honorarios

Pues bien: resulta, a partir de la citada aclaración, que el Dr Castro lo único que cobra es su sueldo de profesor, siendo la Universidad Carlos III la que en su propio nombre cobra y factura cualquier trabajo de este tipo. "Estoy seguro" que los Sres Vera (que nada saben de "jugosos honorarios", por supuesto) querrán realizar la correspondiente rectificación pública con la mayor premura posible.

2 comentarios:

"buen" hombre dijo...

Es clásico de El Telégrafo tomar declaraciones que le convienen y así pasarlas por verdades irrefutables. Un ejemplo: cuando Sandra Correa, ex ministra de educación de Abdalá, dijo que Rosalía Arteaga era golpista. Condena periodística: Una cabeza menos (lo más cumbre es que "investigación" es entrevistar a Dailto. No les da vergüenza?).

Pueden poner a cualquier tinterillo y hacerlo pasar por un gran abogado. Lo único: ser un profesional de medio pelo, algo de experiencia y reputación en la Corte.

Una pena. La lógica no es base de nuestra aplicación de leyes. Constitución de mierda...

Rommel dijo...

¿Será que la mente lúcida y la mano limpia se fueron hace rato, dejando sólo el corazón ardiente?