El catequismo de los despidos, recién sacado del horno:
Q: ¿Por qué todos estos despidos?
A: No son despidos, son renuncias. Sólo la Prensa Corructa y la Oposición Irracional los califica de despidos.
Q: Asi que ¿toda esa gente de repente se puso de acuerdo en que no quería seguir trabajando? ¿Por qué?
A: No sé, pregunte a ellos.
Q: Ya lo hice, y me dijeron que les habían despedido.
A: Pues por eso les despedimos, porque son mentirosos. En realidad, renunciaron.
Q: ¿Voluntariamente?
A: Claro. Una renuncia tiene que ser voluntaria, si no, es un despido.
Q: Si renunciaron voluntariamente, ¿por qué fue necesario enviar a agentes de la policía?
A: Pues para ayudarles a renunciar voluntariamente.
Q: Y eso de esposar a los médicos, de golpearles y patalearles, ¿también fue una ayuda?
A: Claro. No hay nada como una bota en la cara para ayudar a alguien a conocer su propia voluntad.
Q: Entonces, ¿por qué quisieron ayudarles a renunciar voluntariamente?
A: En la gran mayoría de los casos, porque ya les tocaba jubilarse. Eran unos ancianos, que merecen un descanso.
Q: Entonces, ¿cómo es que no se dieron cuenta de que habían llegado a la edad de jubilarse? ¿Por qué tanta sorpresa?
A: Me imagino que se habían olvidado de su edad. Con el Alzheimers y eso, pasa con frecuencia.
Q: Y ¿qué sucede con la pequeña minoría de los casos, es decir los que no estaban en edad de jubilarse?
A: Pues eran personas indeseables, corruptas. Gente que recibía coimas o que aprovechaba del sistema público para mandar pacientes a sus clínicas privadas.
Q: Entonces, ¿por qué no los enjuiciaban ustedes?
A: Porque no podemos demostrar esa corrupción en un juicio. Se trata de inteligencia secreta, conseguida a través de la Policía.
Q: ¿Y en los juicios no valen los testimonios de los agentes de policía?
A: No seas ridículo. Si todos sabemos que los policías mienten. Hasta hemos tenido que comprar detectores de mentiras especiales para ellos.
Q: Entonces, están acusando a unos ex funcionarios, sin pruebas valederas, de ser corruptos?
A: Sí.
Q: ¿Por qué?
A: Pues porque ya tocaba. Hemos acusado sin pruebas a casi todo el mundo, ¿por qué iban a ser ellos diferentes? Aquí no hay privilegios.
Q: Entonces, ¿ellos renunciaron voluntariamente porque eran corruptos?
A: Claro. Hasta son tan corruptos que dicen que no lo son. Fíjese a qué nivel de corrupción han llegado.
Q: Y entonces, si ellos dicen que no so corruptos y no hay pruebas, ¿cómo sabemos que es verdad? ¿Cómo sabemos que no se les ha despedido, perdón, ayudado a renunciar, por otra cosa?
A: ¿Como qué otra cosa?
Q: Pues para dar esos empleos a militantes de Alianza País, por ejemplo.
A: Sabemos que no es así, porque Rafael Correa lo dice, y Él es La Verdad, como Él Mismo lo dijo allá en la Yoni.
Q: Volvemos a las renuncias por jubilación. ¿Es posible saber con algunos días, o incluso semanas o meses, de anticipación, cuándo a alguien le tocará jubilarse?
A: Claro.
Q: Entonces, en la gran mayoría de los casos esas renuncias eran previsibles.
A: Por supuesto.
Q: Entonces, si las personas empiezan a morir por falta de atención especializada, ¿de quién será la responsabilidad por no haber previsto esta situación?
A: De la Prensa Corructa.
Q: ¿Por qué?
A: Por haber sensacionalizado irresponsablemente esos despidos.
Q: Entonces ¿qué es lo que tenía que haber hecho la Prensa Corructa?
A: Pues obviamente, no informar sobre todo esto. Si no se informa sobre las malas noticias, éstas dejan de existir.
Q: Entendido. Entonces, lo que sucede en realidad es que una serie de personas han renunciado voluntariamente a su empleo, para acogerse a una generosa jubilación, en algunos casos porque además eran corruptas y se dieron cuenta de que la corrupción se puede practicar mucho mejor sin empleo. En tal caso, ¿por qué dicen que ustedes les despidieron?
A: Porque la Prensa Corructa, la Agonizante Partidocracia, los Poderes Fácticos y los Banqueros los están utilizando para propagar la mentira de que nosotros tenemos la culpa de algunas malas cosas que pasan, cuando en realidad, todo lo bueno que sucede es por nosotros, y todo lo malo es por culpa de ellos. Si alguien consigue un trabajo es gracias a la Revolución Ciudadana; si alguien pierde su empleo, evidentemente no puede tener nada que ver con nosotros.
Q: Entonces, ¿qué debería hacer la ciudadanía cuando acude al centro de atención sanitario y no hay especialistas?
A: Desde luego, dar gracias a la Revolución Ciudadana de que a pesar de sus percepciones inmediatas, la atención al enfermo es sin parangón en el mundo civilizado.
1 comentarios:
No has preguntado por empleo en El Telégrafo? Ahí quizás necesiten entrevistadores de este calibre.
Aunque mejor para El Ciudadano TV, TC o Gama, para golpear con la cámara a los silentes enjuiciados por el Satrapa y reclamarles por la libertad de expresión al no querer expresar palabra alguna a los medios no "corructos".
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