domingo, 13 de julio de 2014

Prepotencia

A veces vale la pena esperar. Últimamente no tengo tiempo ni para formar una frase mínimamente coherente. Quise comentar esto, pero ¿de dónde sacar el tiempo? Afortunadamente, no soy el único que todavía reacciona ante el absurdo, y ante la reescritura orwelliana del diccionario.

martes, 24 de junio de 2014

Make her moan and scream in Skegness


Make her moan and scream in Skegness:
Play the ocarina.
The world's yer barrelhoop, son: happiness
Seldom come much cleaner
Than seafront Exceptionals togged to the nines
Soused in a birthdaze of pink calamines
Huddlin' up to them "jelly divines"
that yer Dad - when he was seener.

Bring back a pontefracts, son, if ya can,
With a glue-like surface?
Course you'll be wantin' to take her to Cannes
The can, eh? (pint o' Murphy's).
Give 'er one up the back ginnel from me?
Don't tell yer ma, lad, it's quart up to three -
See now what's doin' when Cold Roe For Tea
Snarls up all yer peterpervies?

Give me regales to Your Fathers Moustache.
Colman's cut the mustard
Them days, we made a go on sauce panache
(You finally got a custard).
Be catchy with trains, if you see what I mean,
Expectorate only as much as the Queen,
And on no account let yer clodhoppers be seen
Either scruffed or (still worse) lacklustred.

Make her moan and scream in Skegness:
Them's standin' orders.
If you have certain Valves, then it pays to beg less:
Take in thin boarders.
We'll see you at deathtime and Christmess and like,
With a trivial kid on a hard-to-find bike,
playin' puppies and poppins and Damn Dick Van Dyke -
as we venerate all her disorders.

Make her moan and scream in Skegness:
I'm for the hutch, now,
Or for heinous beans spread on a thin charcoal mess -
Not all that much cow.
Curtains of snot hide the Space Age from view,
Worries and wars and worse, hearse sixty-two,
Devil it up lad, I'm countin' on you -
Here come the Dutch now.

Resumen opinionoso

Allá, no diré dónde (adivinen) un joven con designer stubble está diciendo que lo de ISIS es culpa de Blair y semejantes. De acuerdo. Pero más me seduce esto. En serio, léanlo. Es conmovedor encontrarme con alguien que esté de acuerdo conmigo en alguna cosa: ¡son tan pocos!, en este caso con mi frecuente aseveración de que vivimos en una sociedad infantilizada, que la adolescencia fue un invento (engendro diría yo) del posmarxismo sesentero, que el torpe aliño hormonal no justifica renuncia a la responsabilidad adulta, y que si queremos ser adultos bien poca ayuda vamos a encontrar en los libros de autoayuda, o más generalmente en el oficioso entorno. (Y que los colegios son cárceles, pero eso es tal vez una obviedad entre entendidos.) Cómo ser "líder" (puajj), cómo vender o venderse, como ganar amigos y conquistas, pues todo lo que quieras, pero cómo ser adulto? Busca y busca. En lugar de esto, venden el "crecer" permanente, hacia una madurez asimptótica, en un camino sembrado de brillantes adquisiciones y selfies inolvidables. Mañana, o pasado, o pronto, moriré (bien avanzada tengo la enfermedad, pero eso es otro post, para especialistas en autocompasión): ¿de qué me sirve ya "crecer", o peor, "autosuperarme"? Quiero ser. Quiero saber, aunque sea durante un dia, lo que es sentirse fin y no medio para. Pero esto también es otro post. ¿Qué tiene esto que ver con Iraq? Mira. Quieras o no, gárrulo progresista, el mundo no es ese enigma que tú con tu magnífico sentido de justicia vas a resolver. No pende el bienestar de la humanidad del hilo de la aceptación de tus ideas, prejuicios y bestias negras. No. Es escandaloso y signo de un Dios bien rechocho, pero el bienestar de billones de personas depende mucho más, en la actualidad, de los mecanismos algo opacos y complicados, realpolitik incluído, que permiten que una sustancia negra, sucia y apestosa, siga sacándose de la tierra en Oriente Medio y luego sea refinada y repartida entre aquellos países donde dicho bienestar sea una posibilidad real. En esto te tengo ventaja, ¿ves? porque yo ya calculé lo que significaría para mí el cumplimiento del sueño progresista de la justicia universal, que en la práctica se traduce en un mundo arrodillado ante los dictadores petroleros de turno (dictadores porque "es su cultura" serlo o aguantarlo, aceptémoslo, no seamos colonialistas) y sé que las voy a pasar putas, lo mismo que tú, pero desde la perspectiva de la enfermedad crónica, de la despedida al universo, del umbral de la muerte, pues qué quieres que te diga, je m'en fous. Apres moi, le déluge. Entonces yo puedo renegar de papá y mamá sin que eso sea el colmo del berrinche infantil "os odio, pero síganme dando de comer". Sé de dónde viene la comida y si decido algún día quemar los campos de trigo, será con conocimiento de causa y aceptando consecuencias. Claro que no lo hago. El progresismo desde que se vista de designer stubble me da repelús. Y no soy sádico tampoco.

Si Gatto y yo llegamos a la misma conclusión por vías diferentes, supongo que lo mismo podrá decirse de los columnistas del Universo que últimamente han coincidido conmigo en varias cosas de modo sorprendente. Uno se dedica a propagar el meme que lancé hace unas semanas, eso de que, sin todosomosismos, todos somos afrodescendientes, y que por tanto, la palabra en sí es una redundancia disfrazada de eufemismo PC. Otro repite mi observación de que la Merkel, diosa del Queso, no es jefa del Estado y por tanto no es role model adecuado para un Correa, entre otras coincidencias. Una de dos: o alguien me está leyendo, o empiezo a decir obviedades y debería de callarme, pues las obviedades con acento extranjero son doblemente irritantes. Ustedes dirán. (O más previsiblemente, no dirán nada.)

De lo que nunca hablé, mientras otros sí han hablado, es de los buitres tenedores de bonos argentinos. Estoy seguro que tiene razón el Sr Follari, del Telégrafo, cuando dice que son gente despreciable, de lo último. Pero entre adultos, las deudas se tienen que pagar incluso a acreedores despreciables y malolientes. Así funciona ese mundo cruel de la edad adulta, donde la palabra "responsabilidad" cobra sentido y se ubica en un rango de prioridad superior a las apreciaciones personales, a las ambiciones electorales e incluso al "bienestar" de propios y extraños. ¿Cuánto "crecimiento personal" se necesita para llegar a estas certezas? No sé. Tengo un poco la sensación de haber tropezado con ellas cuando estaba realmente buscando otra cosa. Es una sensación desorientadora.





lunes, 9 de junio de 2014

Yo también he sido rey

Further to my last post: unos cuantos centenares (¿miles?) de españoles no se conforman con la adaptación al entorno estúpido e inamovible. Quieren república, pero ya. Mejor dicho, quieren referéndum, y creen que lo pueden ganar. Bien por ellos.

Si confieso que no creo que las monarquías sirvan para nada bueno, no creo estar diciendo nada controversial. De hecho, en mi vida he topado con un defensor de la monarquía, de la que fuera. Supongo que han de existir en algún lado, y tengo la sospecha de que estos defensores de las coronas aceptarían de buena gana, en lo político, la etiqueta de conservadores. Eso explicaría esa escasez de argumentos pro monárquicos: el conservador, en el mundo de hoy, es especie en peligro de extinción, lo cual tal vez justifica la amargura de ese columnista del Telégrafo de la semana pasada, no recuerdo cuál, que citaba como argumento en contra de las monarquías el hecho anecdótico de que el Rey Juan Carlos de España había matado a un conservador en la selva africana, para luego posar junto con el cadáver del mismo. En otros tiempos, no habría nada malo en eso, pero hoy en día, siendo como digo los conservadores tan escasos (y algo reacios a procrear) pues lo dicho, hay que conservarlos, a los pocos que nos quedan. Un mundo sin conservadores sería un mundo más pobre, de eso creo que no nos tiene que caber duda.

En fin. Como simple acto de higiene mental, a veces me veo tentado a asumir el papel de abogado del diablo, como se suele decir, argumentando a favor de cosas en las que no creo, simplemente porque sospecho que argumentos ha de haber para fenómenos tan palpables, y porque nadie más, de Edmund Burke en adelante, se toma la molestia de hacerlo, y porque no tengo a ningún conservador entre mi círculo de amistades (y no es por falta de intentos: simplemente, huyen en tropel cuando te acercas, como gorriones). Así que allá va: argumentos a favor de las monarquías:

1. Es el mismo argumento que el aplicable a los conservadores: son especie en vías de, y por eso mismo, hay que conservar las pocas que quedan. A lo que alguno me objetará: pero si los reyes no sirven para nada... Ya. ¿Quién sabe? ¿Serás, acaso, ecologista? ¿Habrás estudiado su papel en el complicado ecosistema donde habitan? ¿Serás tan ingenuo para pensar que los mosquitos tampoco sirven para nada? A las cosas que no entiendes, mejor no tocarlas, pues su simple existencia nos sugiere que alguna funcionalidad oculta han de desempeñar, algún nicho ecológico han de ocupar, contra algún depredador desconocido nos han de estar protegiendo a su discreta manera. Sin la monarquía española, ¿cuántos Tejeros y Milans del Bosch camparían a sus anchas, reproduciéndose como conejos a lo largo de la Gran Vía, irrumpiéndose a cada rato en cada casa y cada tienda con su todos al suelo, coño? Sin la inglesa, ¿qué harían los fotógrafos y reporteros de Hello y Paris-Match y Bild? Desesperados y hambrientos, se volcarían a los manicomios y asilos de ancianos como hienas en busca de babeantes imbéciles y pecados indumentarios fotografíables. Se volverían como bestias rabiosas en un cuento de Stephen King. Eso no puede ser nada bueno.

2. "Pero no son simples adornos inofensivos. Cuestan dinero. Tener a un rey es como tener a un león de mascota. Exigen kilos de carne a diario. Son parásitos que le chupan la sangre a los países a los que se adhieren con sus grandes mandíbulas succionadoras." De acuerdo. Pero ¿qué te hace pensar que aquel personaje que en tu República alternativa ocuparía el lugar de Jefe de Estado costaría menos? El rey Federico IX de Dinamarca iba por todos lados en bicicleta; Su Majestad el Presidente de la República de Ecuador, en cambio, lo primero que hizo al acceder al cargo fue comprarse un avión para él solito. Los reyes cuestan un ojo de la cara, pero los presidentes no les van muy a la zaga que digamos. Así que la elección parece ser entre tener un Jefe de Estado caro y dispendioso, o tener un Jefe de Estado caro y dispendioso. ¿Vale hacer un referéndum para eso, cuando hay temas mucho más importantes, como la apremiante necesidad de salirse de la UE y del euro, por considerar?

3. "Pero por lo menos, al presidente le votamos. A los reyes nadie los vota. Son un insulto a la democracia." Ya. Para el cargo de columnista del Telégrafo, ¿quién te votó? Y al editor de dicho medio, ¿quién? Los cargos que en democracia hay que votar son los que conllevan alguna responsabilidad, o que permiten tomar alguna decisión que afecte a otros, como asambleístas o congresistas o diputados, presidentes del gobierno, senadores, dictadores de países caribeños, ayatolás iraníes, burgomaestres, concejales, etcétera. En las monarquías europeas (y para nuestros propósitos, asumamos que África no empieza en los Pirineos) hace siglos que los reyes aprendieron que calladitos son más bonitos (porque con la cabeza separada del cuerpo es difícil lucir elegante). No deciden nada. No tienen más responsabilidad que la de casarse y tener hijos de vez en cuando. ¿Algo más? A posar para retratos (por lo de las monedas y los billetes), a asistir a los eventos más aburridos que se organicen a nivel mundial, poniendo cara de póquer, a dar trabajo a mecánicos capaces de arrancar motocicletas, y a decir alguna sonada tontería ocasional, para entretener a los periodistas. Si se tuviera que poner una descripción al cargo de rey o reina, podría ser algo así como "Percha en Jefe, Bufón Principal de la Nación, y Embajador del Estereotipo Nacional". A efectos prácticos, son funcionarios menores. Sería un sinsentido y una pérdida de tiempo poner un cargo tan irrelevante e intrascendente a votación por sufragio universal. Si se hiciera, estoy absolutamente seguro que tendríamos reyes y reinas iguales de tontos, aunque tal vez un poquito más fotogénicos. Y hablando de fotogenia:

4. "Dan mal ejemplo. La existencia de reyes y reinas en algunos paises alientan a los organizadores de concursos para reina de belleza, reina del colegio, etcétera, y a las participantes en estos concursos. Lo que es peor: algunas personas vulgares y cursilonas hasta llaman reina a su amada, o rey a su novio, y cosas así que no deberían ser permitidas". En serio, estoy citando aunque no textualmente al articulista del Telégrafo de la semana pasada antes mencionado. Y es que si bien el argumento en sí es tan tonto que no merece rebatirse, lo que revela es el desprecio profundo en que el socialista local tiene al pueblo bruto, al que permanentemente hay que educar con el ejemplo, pues criterio propio nunca alcanzará a tener; además, resume una actitud ante la monarquía de la que quisiera desentenderme. Si estoy en contra de las monarquías, no es porque me produce tristeza, desazón y envidia el aparente hecho de que algunas personas tienen más suerte que yo, viven en castillos y conocen el interior de 1.500 coños. Tampoco estoy en contra de que la gente se divierta organizando concursos de lo que sea, desde vibraciones de nalgas hasta flacuchitas saborías que anhelan la paz mundial. (Aunque ya va siendo hora de que el dwile flonking llegue a estas costas.) No voy a decir cuáles son mis razones. Si son tan obvias, se adivinarán fácilmente: si no, mal asunto.

Yo también he sido rey. Me tomó por sorpresa cuando la Nuria empezó a llamarme así, sobre todo tras constatar que sólo emitía este vocablo cuando se encontraba en posición horizontal. La semiótica horizontal nunca ha sido lo mío. Sin embargo - seré cursi, claro que lo soy, eso es obvio - me produjo cierto placer que ella me dijera así, mi rey. Era una faceta suya más. Pero ese placer no fue nada al lado de lo que sentí cuando de boca de la Carmen escuché ese legendario cabrón. Entre rey y cabrón, mil veces lo último. Al fin y al cabo, los reyes tienen que seguir el protocolo. Los otros no, o no tanto.


viernes, 6 de junio de 2014

Mal adaptado

Lo dije hace días, en referencia a la mala novela que entonces estaba leyendo, y lo vuelvo a decir: nos adaptamos a todo con demasiada facilidad. A la corrupción, a la decepción, a la venialidad, a la estupidez, a los malos argumentos y a las malas sorpresas, a no cobrar o a cobrar con atrasos. En parte es tal como lo cuenta Orwell, en 1984: todo eso se convierte en el paisaje de tu vida, y los paisajes no se compran, no se escogen, vienen dados por una mano invisible (invisible a menos que veas la sabatina), son tu sino y tu destino. Te ha tocado vivir en una dictadura onírica, te ha tocado estar rodeado de escombros de posguerra nuclear, te ha tocado ese viento gélido, esos malos olores, ese vecino Boy Scout. Adáptate, pues nada de eso se va a adaptar a ti. ¿Qué opciones tienes? ¿Quejarte? Adelante. Supongo que también se quejó esa cebra en las llanuras del Serengeti cuando el león ya le tenía partida la tripa y le estaba arrancando un jugoso hueso. Quéjate, y verás cuán poco duras.

Yo me he quejado alguna vez. Cansa. Cansa terriblemente. Peor que eso, te quedas con una incómoda sensación de haber hecho el ridículo. Por eso, ya lo conté en su momento, cuando Carmen me dejó, me limité a decir: está bien, adiós. Cuando resulta que no me van a pagar por todo ese trabajo que hice, porque no venía estipulado en el contrato, digo: está bien, adiós. ¿Para qué más?

Otra opción que viene muy recomendada es, como dicen los cristianos de flequillo grasoso: cuenta tus bendiciones. Cuando sucede tal cosa, hay que decir: bueno, por lo menos no ha sucedido tal otra cosa, que sería peor. Cuando sancionan a los diarios por criticar al gobierno, dices: bueno, por lo menos no vivimos en uno de esos países donde sancionan a los diarios porque salen más de dos palmas de carne femenina sin burka. Cuando efectivamente sancionan al Extra porque salieron ese día más de dos palmas de carne femenina sin burka, dices: bueno, por lo menos no vivimos en uno de esos países en que sancionan a los diarios hasta por lo que no dicen, porque se olvidaron de contar lo maravilloso y honorable y talentoso y canarizudo que es Su Majestad el dueño de todos nosotros. Cuando efectivamente tramitan sanciones por no decir lo honoris causa, lo ondeante de capa, lo paratanques y derribaedificios y buscasalidasalmar que fue Su Majestad allá en Chile, o por decirlo pero demasiado en pequeñito y sin signos de exclamación, entonces dices: bueno, por lo menos no vivimos en uno de esos países donde, vamos a ver... donde te ponen una jaula llena de ratas encima de la cara, sólo porque leíste un libro y te hiciste un café con una tal Julia. Pero a estas alturas, lo dices como muy calladito para que nadie te escuche, pues empiezas a tener la rara sensación de que andan buscando ideas.

¿Por qué los demás son tan bien adaptados y tú no? Porque leíste los libros equivocados. The wrong books. Eso es todo. Pero, a eso voy, si tuviste suerte esos mismos libros te habrán contado que el quid no está en ser bien adaptado, sino en llevar la mala adaptación como corona, con orgullo y ternura, y no desprenderte nunca de ella, porque ahí reside toda tu fuerza. No en las quejas, no en las batallas siempre perdidas, sino en el espíritu indómito y nada más. Es lo único que hay. De nuevo, creo, tengo cita con Cuckoo's Nest y Cool Hand Luke.

Cuando haya tiempo.

martes, 27 de mayo de 2014

Reelección indefinida

Si no lo veo no lo creo. Hace un segundo en Ecuador TV justifican la reelección indefinida del presidente con dos argumentos:

(1) En Alemania, la Merkel va por su tercer "mandato", y "nadie dice nada". Lo que se olvidaron de explicar es que la Merkel no es Jefa del Estado, función que le corresponde a un tal Joachim Gauck desde hace un par de años si bien recuerdo. Ella solamente es Presidente del Gobierno. Por lo tanto, el caso de la Merkel, diosa del Queso, es irrelevante frente a un sistema hiperpresidencialista (Presi del Gob = Jefe del Estado) como el que nos toca.

(2) Sacaron a una anciana tierna y encantadora que consideró que "si el pueblo quiere reelegir el presidente, como el pueblo es quien tiene realmente el poder..." ¡Encantadora y conmovedora inocencia!

Personalmente, opino lo mismo del oficio de Jefe de Gobierno que del llamado pozo o tanque séptico, y al respecto nada mejor que citar Wikipedia:

Waste that is not decomposed by the anaerobic digestion eventually has to be removed from the septic tank, or else the septic tank fills up and wastewater containing undecomposed material discharges directly to the drainage field. Not only is this detrimental for the environment but, if the sludge overflows the septic tank into the leach field, it may clog the leach field piping or decrease the soil porosity itself, requiring expensive repairs.

How often the septic tank has to be emptied depends on the volume of the tank relative to the input of solids, the amount of indigestible solids, and the ambient temperature (because anaerobic digestion occurs more efficiently at higher temperatures), as well as usage, system characteristics and the requirements of the relevant authority. Some health authorities require tanks to be emptied at prescribed intervals, while others leave it up to the determination of an inspector.

En cristiano: si no sacas la mierda del tanque de vez en cuando, a la larga te tocarán expensive repairs. No solamente eso, sino que todo el vecindario se te va a llenar de un olor poco agradable. ¿Cada cuándo hay que hacerlo? Pues mira, depende. Pero cuando notas por el barrio ese olor, tal vez ya te toca pensar seriamente en el asunto. Que haya gente que parece adicta al olor, y no quieren que cese nunca, nunca, nunca, pues bien, siempre habrá para ellos alguna Cuba, Norcorea o República Islámica de Irán para el propósito. Que no digan que no pienso en el bienestar de todos.



jueves, 22 de mayo de 2014

Decir cosas feas

OK, so Nigel Farage is a prat. (Just seen the interview.)

I suspect that's the best choice you're ever going to get with political candidates, at least in the UK: a zombie or a prat. I'll take the prat. Not because I wouldn't "want to live next to Romanians" (I would dearly love to: am fascinated by the language, and would happily pay for lessons) or because I think immigration is a problem (barring welfare tourism, for which there are obvious solutions, it isn't) but because pratspeak is amenable to the Socratic method in a way zombiespeak isn't. A prat can educate himself out of pratitude. A zombie, we know, cannot aspire to be anything, ever, but a zombie. Zombiehood is a dead end. I don't like dead ends.

I also think that it's useful to have ugly people saying ugly things. They function as the waste pipes of human discourse. If they didn't exist, all the sewage would accumulate somewhere, until one day, without warning - GHPHWUUUPHSHFFF. We need to know what we think about ugly things. We need something to sharpen our opinions against. So yeah, I think it's good that there's someone talking bollocks about Romanians. As a sort of proxy Romanian in Ecuador (AFAIK most Ecuadorians couldn't tell the difference between a Brit and a Romanian, or find either country on a map to within 2000 miles) I would much rather be talked bollocks about than thought bollocks about by people lousy with taboos. Talked is much safer.